AELEM

LA IMPORTANCIA DEL CUIDADO CORPORAL

Como resultado de la ansiedad que muchas veces no logramos controlar, también está nuestro cuerpo, que sufre, y es víctima de estos factores que comienzan por lo emocional y terminan afectandolo corporalmente.



Cuidar de nuestro cuerpo nos permite tener un estado de mejor ánimo, producto de una mejor irrigación y un mejor sentido de bienestar, y evitar que los daños generados por el estrés de la ansiedad lleguen a niveles de ir reversibilidad. No es lo mismo reaccionar frente al estrés con un cuerpo entrenado para la resistencia que hacerlo con un cuerpo deteriorado por el maltrato y el abuso.

Considero cuatro pilares sobre los cuales se desarrolla un adecuado cuidado de nuestro cuerpo:

1) Cuidar el cuerpo es un estilo de vida.

El modelo de cultura en la que vivimos atenta contra el cuidado corporal. El sobrepeso es una pandemia en el mundo occidental. La venta de comidas chatarras más el sedentarismo provocado por las nuevas tecnologías hacen que sea muy difícil implementar un estilo de cuidado que pueda ser sostenido en el tiempo lograr bajar unos kilos, sino de modificar nuestro metabolismo un ejercicio de primavera para estar en forma en el verano, sino de una mentalidad de esfuerzo para lograr contrarrestar el sedentarismo laboral.

2) Cuidar lo que ingerimos.

Eso es algo que debe hacerse con seriedad y que debe ser adecuado a cada organismo. Pretender tratar todos los cuerpos con la misma fórmula es ignorar los procesos metabólicos individuales de cada ser humano. Sin embargo, es importante tomar en cuenta lo siguiente:

a) Asegúrate de no ser adicto al placer de la comida. Esto sí o sí afectará tu desarrollo corporal. La comida en exceso es una adicción al igual que las drogas o el alcohol.
b) Si lo que te cuesta es hacer una dieta, trata el tema como una adicción, no como una mala costumbre. El asunto es serio.
c) La medicación, cualquiera sea, afecta el metabolismo del cuerpo. Asegúrate de no estar tomando medicación por indicación propia.
d) El agua es un aliado indiscutible, Cuanto más agua, más salud.

3) Cuidar dónde nos exponemos.

Debes asegurarte de que el lugar donde expones tu cuerpo la mayor parte del tiempo no le está haciendo daño. Cuando se trata de ser coherentes, debes saber que corresponde ejecutar aquello que creemos. Si el lugar donde expones tu cuerpo de manera rutinaria es dañino para ti, pues no hay mucho para discutir, debes buscar otro lugar o trabajo, ya que es cuestión de tiempo hasta que los síntomas comiencen a aparecer. Me refiero a lugares tóxicos donde haya radiación, contaminación ambiental, ruidos que generen microtraumatismos en el conducto auditivo, como en los boliches bailables, y cualquier posibilidad de daños físicos.

4) Cuidar nuestro nivel de actividades físicas.

Los ejercicios rutinarios son muy buenos para el cuerpo para que no se atrofien los músculos y se consuma cierta cantidad de energía que no hemos consumido producto de una vida sedentaria. Originalmente, el hombre no necesitaba hacer ejercicios, el solo hecho de tener que salir a cazar y pescar, o bien de tener que sembrar hacía que el cuerpo usara todas las energías que había ingerido y, por lo tanto, el balance nutritivo estaba en orden.

En la actualidad el sedentarismo hizo que el nivel de calorías ingeridas sea muy superior a las actividades físicas realizadas para consumirlas. Sin embargo, es importante dejar en claro que el excesivo trabajo físico sin el correspondiente aporte nutricional causa un agotamiento que facilita los daños irreversibles cuando el cuerpo entra en estados de distrés o de ansiedad crónica.

Espero que esta nota sea útil para tu vida, y que despierte un interés por cuidar este vaso de barro que se nos ha dado para desarrollar el propósito que tenemos por delante.

- Este tema desarrollado y completo lo podes encontrar en el libro "Vivir sin Ansiedad"

Counter